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Sobre BioHub3D
Seis años imprimiendo. Los tres primeros, a base de disgustos
Soy Ángel Álvarez y llevo desde 2020 con las manos metidas en impresoras 3D. Empecé con una Ender 3, cuando todo era manual: nivelar la cama con un folio, ajustar cada tornillo a ojo y buscar respuestas en foros donde la mitad de la gente decía una cosa y la otra mitad la contraria.
Aprendí, pero por el camino largo. Y eso es exactamente lo que hoy te ahorro: no necesitas pasar por mis tres primeros años para tener una impresora que funcione.
BioHub3D nació vendiendo objetos impresos. Con el tiempo entendí que lo que la gente me escribía no era «véndeme esta figura», sino «me quiero comprar una impresora, ¿cuál cojo?» y «la mía imprime fatal, ¿me echas una mano?». Así que dejé de competir por vender plástico y me dediqué a eso: que la impresora de otra persona funcione.
Cómo trabajo
Cuatro cosas que puedes darme por hechas
Te digo la verdad aunque no me convenga
Si tu problema se arregla con una llamada de cinco minutos, te lo arreglo con una llamada de cinco minutos. Si lo que necesitas es no comprar todavía, te lo digo. Prefiero perder un cobro y que vuelvas dentro de un año.
Ninguna marca me paga por recomendarla
Uso enlaces de afiliado de tiendas y te lo digo abiertamente en cada página. La comisión no depende del modelo que elijas, así que no puede condicionar lo que te recomiendo. Es la única forma de que un consejo valga algo.
Te lo explico para que no me necesites
El objetivo de una visita mía no es que dependas de mí: es que dentro de un mes sepas resolverlo tú. Por eso la última hora de cada servicio la manejas tú con la máquina delante, y por eso te dejo todo por escrito.
Hablo en cristiano
Z-offset, retracción, PID, warping… todo eso lo vas a oír, pero explicado por lo que hace, no por lo que significa. Y si algo no se entiende, es mi problema, no el tuyo.
Mi taller
Cuatro máquinas encendidas casi todos los días
Trabajo con cuatro Bambu Lab: una P1S como caballo de batalla, una X1C para las piezas que tienen que salir finas a la primera, y una A1 y una A1 mini que son las que mejor entienden los que empiezan. Dos de ellas viajan conmigo a los talleres, así que un colegio o una academia no necesita tener equipo propio para contratarme una sesión.
Sí, las cuatro son de la misma marca, y eso te dice cuál es mi favorita. Pero mi favorita no es siempre la que te recomiendo a ti: depende de tu presupuesto, de tu casa y de lo que quieras imprimir. He montado y calibrado máquinas de bastantes marcas, y la mejor impresora es la que encaja contigo.
Habitualmente imprimo en PLA, PETG y TPU, y guardo el filamento seco porque he aprendido a base de disgustos lo que pasa cuando no lo haces.
Lo que me engancha
Ver cómo un diseño cobra vida
Seis años después, sigue habiendo un momento que no falla: la primera capa sale limpia, la máquina se pone a trabajar y algo que hace media hora era un archivo en una pantalla empieza a existir sobre la cama caliente. Esa es la parte que quiero que vivas tú, no las tres semanas de pruebas fallidas que hay antes si nadie te echa una mano.
A qué más me dedico
La tecnología es mi oficio, no solo mi hobby
Trabajo como director de IT y ayudo a negocios a digitalizarse. Eso significa dos cosas para ti: que explicar cosas técnicas a gente que no es técnica es literalmente mi trabajo diario, y que cuando digo que voy a responderte hoy, respondo hoy.
BioHub3D es mi proyecto propio, y por eso las visitas se concretan por la tarde o en fin de semana. Te lo digo por delante para que sepas a qué atenerte con los horarios.
De dónde salen los consejos
De romper cosas, básicamente
Todo lo que cuento en las guías me ha pasado antes a mí, casi siempre a mala hora. Boquillas atascadas a las dos de la mañana, bobinas que se enredan a la hora ocho de una impresión de doce, piezas preciosas que se despegan cuando llevaban un 90 %.
Con la Ender 3 no había atajos: no existía el nivelado automático, la documentación era escasa y contradictoria, y cada problema había que entenderlo de verdad para poder resolverlo. Fue incómodo, pero es la razón por la que hoy miro una pieza fallida y sé por dónde empezar.
Esa es la parte que no sale en los vídeos y la que se paga cara cuando estás empezando: no saber qué mirar cuando algo va mal.
Lo que aprendí de aquella Ender 3
- El 80 % de los fallos están en la primera capa. Si esa sale bien, casi todo lo demás va detrás.
- Cambiar una cosa cada vez. Si tocas cuatro ajustes a la vez, arreglas el problema pero no aprendes por qué.
- La humedad arruina más impresiones que cualquier avería. Y casi nadie lo sospecha.
- Una máquina barata que pelea contigo no enseña impresión 3D: enseña a odiarla.